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domingo, 22 de enero de 2012

Memorias de Idhún


Olvidémonos un poco del peligro de perder la libertad de expresión en Internet (en caso de que no estén enterados lean mis entradas viejas). Mejor expresémonos libremente mientras podamos.

Bueno, desde hace tiempo que terminé una serie de libros que de verdad amé, pero quienes me leen ya me conocen, y saben que rara vez disfruto de algo sin señalar sus defectos. Esto claro que no significa que no disfrute de las cosas. Sólo significa que sobreanalizo las cosas demasiado. Pero bueno, es lo mismo que hace Sherlock Holmes así que no puede estar tan mal, ¿o sí?

Memorias de Idhún es una serie de novelas de fantasía; la mitad es estilo Harry Potter y Narnia, o sea historias donde “la realidad aburrida se encuentra con lo fascinante de un mundo mágico”. La segunda mitad es un poco más al estilo El Señor De Los Anillos, pues sucede en Idhún, el mundo mágico en turno, el cual tiene sus propias reglas, sus propios seres, animales y hasta sus propios dioses.

Me encantó la historia porque plantea muchas cosas originales. Por ejemplo, Idhún tiene razas de creaturas mágicas originales, como los Celestes, que son una especie de elfos de piel azul que son capaces de compartir los sentimientos externos. Una de las razas más importante es la de los Sheks, que son serpientes aladas creadas por el dios malvado de éste mundo. En Idhún hay seis dioses, uno para las lunas, uno para el sol, uno para la tierra, uno para la vida y fertilidad, uno para el viento y uno para el agua. El dios malvado es conocido como El Septimo, y una gran parte de la trama se centra en como los protagonistas tratan de comprender de dónde viene y qué es El Septimo.

También plantea problemas morales, por ejemplo, que si es correcto odiar a aquellos que son considerados los enemigos por la cultura y por la historia, a pesar de que personalmente nunca haz tenido un problema con ellos. Qué si es correcto odiar a alguien sólo por pasión. Qué si es correcto restringirle la libertad a alguien de amar a quien quiera. Ese tipo de cosas, y en ese sentido el libro es bastante interesante.

El único problema que yo veo es que… en el fondo no está muy bien escrito. Creo que la autora, Laura Gallego García, no es muy buena con las conclusiones. Parece una historia que podría seguir y seguir y seguir eternamente. Aunque tiene muy buenas ideas, y estando lejos de los finales éstas se desarrollan bien, entre más se acerca a algo parecido a una conclusión, más inconsistente se vuelve la lectura. Más tediosa, más cansada.

Bueno, también hay otro problema, pero puede que ese dependa un poco del gusto personal de cada quién, y es que mezcla el genero de fantasía épica con romance fantástico. Hay tres protagonistas, y lentamente empieza a haber un triangulo romántico, que luego termina siendo un trío, con ambos chicos aceptando que la chica los ama a ambos por igual, y aunque esto puede ser muy profundo y tener mucho significado  metafórico, la forma en que lo narra la verdad es que no te convence del todo de que sea una buena idea. A mi me gusta. Así que diría que ahí hubo potencial perdido. Lo malo es que se concentra mucho en el triangulo amoroso, y entonces mientras va avanzando la lectura, pasa de batallas épicas y dragones y bestias legendarias y asesinatos a de pronto cinco paginas que lidian con los sentimientos y los problemas amorosos de los protagonistas. Alguien que lea los libros por el romance se va a ver cansado de las escenas de combate, mientras que alguien que los lea por la parte de fantasía épica se va a ver aburrido por la parte romántica.

La verdad es que no creo que estos libros hagan una muy buena película, pero creo que harían un genial videojuego. Las reglas del mundo incluso parecen pensadas a partir de la forma en que funcionan cosas como la invocación de hechizos en los videojuegos al estilo Final Fantasy; como por ejemplo que los magos tienen un limite de energía mágica que pueden usar y después de que se agotan deben de descansar o tomar alguna poción. La verdad es que si se tratase de un videojuego, no tendría tanto problema con que los finales (incluyo también el final de cada tomo) no sean muy buenos, pues algo muy característico de los juegos es su interacción, algo que pueden usar como escusa para hacer finales muy abiertos, pues esperan que sea motivo para que el jugador vuelva a pasar algunos niveles.

Bueno, el punto es que son unos libros buenos, con ideas originales, pero con bastante potencial perdido. ¿Los recomiendo? Sí, pero más que nada a personas que desde un principio se consideren aficionados a las historias de fantasía pues no son libros muy fáciles de leer para alguien con otro tipo de gustos. 

viernes, 12 de agosto de 2011

Arsenio Lupin Caballero Ladrón

Hola a todos, hoy la reseña que haré será sobre un libro que no se puede encontrar con mucha facilidad. Supongo que quienes me conocen en persona me lo pueden pedir prestado, pero la verdad es que lo siento por los que no lo puedan conseguir, ya que es un libro muy, muy buen0. Aunque es por ésta misma dificultad para conseguirlo que hago la reseña, con esperanza de que llame la atención de las personas y así alguna editorial decida reimprimir éste fabuloso libro.

Bueno, pero vayamos a la reseña.

Arsenio Lupin Caballero Ladrón es una novela escrita por el fabuloso Maurice Leblanc, un contemporáneo de Sir Arthur Conan Doyle (autor de Sherlock Holmes). Al igual que Doyle, Leblanc se dedica a escribir novelas policiacas con un tinte ligeramente popular, lamentablemente, Doyle llegó a ser considerado un verdadero literato, mientras que Leblanc se mantuvo siempre como un autor popular y nada más. Personalmente, creo que Leblanc se merece el mismo respeto que Doyle, ya que aunque a primera vista las historias policiacas puedan ser historias un tanto simples que muchos autores usan para atraer a las masas, los libros de Leblanc tienen algo especial que no me deja de maravillar.

Mientras que Sherlock Holmes es un súper detective que decide alejarse de los placeres carnales con razón de su trabajo, el personaje de Leblanc, Arsenio Lupin, es un ladrón enamoradizo que no puede concentrarse en su trabajo si una joven se encuentra cerca de él. Ambos son personajes asombrosos, pero lamentablemente (tal vez sea por el racismo y la rivalidad entre Estados Unidos e Inglaterra contra Francia), Lupin quedó relegado a un rincón.

Pero bueno, basta ya de compararlo con Holmes. Lupin tiene mucho que dar de si mismo, y no necesita de un rival como Holmes para destacar como personaje de la literatura universal.

Arsenio Lupin es todo en un galán, capaz de conquistar a cualquier chica, y al mismo tiempo, los desamores se terminan por volver su principal punto débil. Como el nombre de la novela lo dice, Lupin es un caballero ladrón. Claro que roba y claro que es un gañán, pero en ningún momento se rebaja. No roba más que arte a ricachones, a veces hay algunas excepciones, claro que estas no se las comentaré, ya que son muy importantes para la trama de ciertas historias, contarles qué tipo de cosas llega a robar cuando no roba obras de arte sería arruinar la historia un poco.

Existen muchas novelas de Arsenio Lupin, pero ésta, Caballero Ladrón, es la primera que escribió Leblanc. Se trata de una serie de cuentos expuestos cronológicamente que se van entrelazando ligeramente conforme avanza la historia. En ésta novela, se puede apreciar la personalidad gallarda y confianzuda de Lupin, además de su adoración por las muchachas. También se puede ver cómo Lupin se desenvuelve como algo intermedio entre un héroe oscuro (como un Robin Hood) y un simple villano cuyo móvil es el placer de manipular a las personas. Es un personaje multifacético y sumamente interesante. En la novela se puede apreciar desde su lado más gentil y bondadoso, pasando por el origen de su "profesión" hasta su rivalidad con los agentes de la justicia.

Es curioso como éste personaje contradice un poco las "reglas de la novela policiaca de S. S. Van Dine", un escritor que hizo un listado de 20 puntos que un autor de éste genero debe de seguir. El que más salta a la vista es que Van Dine condena el uso de romances para atraer la atención del lector, y aún así, Lupin siempre está enredandose en esta clase de cosas, pero no por ello deja de ser interesante la novela, es más, es lo que vuelve importante a éste personaje. En lo personal, lo poco común de Lupin es lo que lo hace tan especial, a pesar de que algunas cosas de él sean un poco contradictorias con lo que estamos acostumbrados a apreciar dentro de la literatura.

Uno de mis cuentos preferidos es el que habla de un caso en el que Lupin queda atrapado en un tren con otros dos pasajeros, una chica y un hombre. Lo curioso es que al principio, cualquiera de los dos podría ser Lupin, y la forma como descubres cuál de los dos era él, es completamente impactante. He aquí otra característica que rompe con los esquemas tradicionales de la literatura policiaca, y es el hecho de que en la primer novela de Leblanc, lo que atrae al lector, más que descubrir cómo fueron cometidos aquellos crímenes, uno quiere saber donde y cómo se encuentra Lupin, ya que siendo éste un maestro del disfraz, uno nunca puede estar cien por ciento seguro de que el detective Genimard lo haya atrapado.

En las siguientes novelas escritas por Leblanc, se puede apreciar como evoluciona su forma de escribir, y se va volviendo cada vez más y más apegado a las reglas de la literatura Policiaca de Van Dine, pero es por esto mismo que leer Caballero Ladrón es tan interesante, porque rompe con los esquemas que el mismo Leblanc va a adoptar, pero en ningún momento se vuelve anticlimatico o aburrido, demostrando que si el autor tiene talento, no es necesario seguir ningún tipo de reglas para lograr hacer una obra maestra.